El responsable de El Jardín de Castillo, Luis López, ha defendido un modelo de “turismo sostenible, pausado y responsable con impacto real en el territorio y especialmente en el ámbito rural” en el marco del II Foro Internacional de Turismo Skal celebrado en Cádiz, destacando la experiencia en Castillo de Locubín, en la Sierra Sur de Jaén.
Para López, “el turismo es motor social y tenemos que trabajar ese impulso social con el territorio y no convertir, sobre todo, los entornos rurales en entornos que sean escenarios y decorados para satisfacer las necesidades urbanas. Deben conservar su autenticidad”.
En esta línea, ha lamentado que el mundo rural tenga una imagen “sesgada y estereotipada, marcada por sesgos y estereotipos creados desde las ciudades, provocando además que lo rural siga siendo subalterno a la ciudad”. Así, “nos seguimos encontrando con que hay muchos pueblos que se convierten en refugios de fin de semana para la gente de ciudad”. “Yo no quiero que la Sierra de Cádiz se convierta en un destino de jueves a domingo como ocurre con los pueblos de los alrededores de grandes ciudades como Madrid o Barcelona, y que desde el domingo por la tarde no haya nada hasta que vuelven a llegar los jueves. Los pueblos son lugares vivos”.
Por eso, López ha defendido la innovación social como la “clave” para no perder autenticidad en los pueblos y que puedan prosperar. “El concepto de innovación social es crear algo nuevo, algo creativo para satisfacer las necesidades no cubiertas ni por la administración ni por el sector privado”. Pero, “debe ir acompañado de la participación, la población tiene que sentirse involucrada”.
Así, ha puesto como ejemplos el propio El Jardín de Castillo, que es un alojamiento rural en Castillo de Locubín (Jaén) con impacto en el territorio, que cuenta con un coworking, el coworking Zacatín, pensado para que las mujeres y los jóvenes de Castillo de Locubín tomen las riendas de su desarrollo, descubran las oportunidades del mundo rural y emprendan de manera sostenible, respetuosa y en comunidad. Otras iniciativas puestas en marcha desde El Jardín de Castillo han sido las dos ediciones de las jornadas Rural Conecta o las de celebración del Día del Orgullo Rural, “donde la gente de los pueblos de la comarca ha tomado la palabra porque se les tiene que escuchar”. Otro de los ejemplos expuestos en dicho Foro ha sido el de Rooral, una entidad que atrae a nómadas digitales en el pueblo malagueño de Benarrabá, unos quince durante el invierno, con el compromiso de aportar a la comunidad local. “Es necesario crear entornos, espacios para que exista esas sinergias entre las personas que vienen de fuera y los vecinos y las vecinas y eso lo puede hacer este tipo de turismo responsable y sostenible”.
Las claves
Iniciativas que viene a luchar contra “la despoblación del mundo rural que más allá de Andalucía es dramática. Al desaparecer un pueblo, desaparece parte de nuestra historia, de nuestro legado y tenemos que preservarlo. Para eso sirve la innovación social en el turismo”.
Y en ese trabajo de promoción de un “turismo con impacto, responsable y social”, López ha dejado claras algunas claves. Primero, iniciar un proceso de escucha. “Tenemos que escuchar a la población rural que ha estado silenciada durante décadas. La hemos tenido callada, al margen”.
En segundo lugar, “cambiar las métricas. Las métricas urbanas no sirven para lo rural. El éxito no es que lleguen veinte autobuses a tu pueblo; el éxito en lo rural es, a lo mejor, que no se cierre el colegio, es decir, tenemos que enfocarnos y mirar el mundo rural con otras medidas”.
En este sentido, se mostró muy crítico con las métricas impuestas desde la administración para la concesión de programas o subvenciones con criterios que hacen por ejemplo que “al final se organizara un acto que hablaba sobre lo rural en la Universidad Complutense de Madrid en el paseo de la Castellana”.
Y en tercer lugar conectividad y servicios. “Conectividad entre los territorios, con buenas comunicaciones en carreteras y conectividad de internet”, por un lado, y sanidad y educación, por otro. “Con todos estos elementos, desde el turismo podemos crear innovación social para el mundo rural”, ha concluido.




